PuTo AmOr (Libro completo) -Emmanuelle Brío

PUTO AMOR, fue publicado en Cígneo Ediciones, Ciudad de México, 2021

Emmanuelle Brío


A mis seres queridos


PRÓLOGO

Y QUEDARÁN CADÁVERES DE GATOS, BIENVENIDOS A LA POESÍA DE EMMANUEL BRÍO

Emmanuelle Brío nos otorga su Puto Amor, delicado como vidrio que corta, nos lo entrega con el odio de los días acumulándose en páginas blancas de la creación. Poesía en la llaga terráquea, el dolor del mundo se canta aquí, muy glam, muy rock, muy muy. Emmanuelle creó su Puto Amor en seis días y el séptimo descansó como lo hizo la Marilyn Monroe de Santo Domingo, aquí usted, el famoso lector, tiene que ir a buscar la canción del grupo dominicano El Hombrecito. Por cierto, ¿qué puede esperar el lector? Los libros están hechos para los lectores y en apenas cinco líneas ya los hemos mandado al carajo a casi todos, menos a usted, querido lector.  

¿Qué puede esperar aquel que se pone del otro lado de la calle? Kilos y kilos de referencias. Las referencias son puertas que conducen a elevadores y luego de dos o tres escaleras de caracol se posibilita la conversación, como más o menos lo dijo algún día esa leyenda llamada Gabriel Zaid. Un poeta es aquel que tiende puentes entre dos mundos, un poeta es el hacedor de conversaciones: Sor Juana y David Bowie en una banca del Jardín de las Rosas a las tres de la mañana, un drogadicto se les acerca para pedirles una moneda, Emmanuelle dibuja la escena desde su omnisciente perspectiva.  

Este libro son miles de horas nalga, no nalgas, sino nalga, nalga morena que reflexiona sobre lo que acontece, es el resultado del gusto y el disgusto por la lectura, la admiración de los otros en caída libre, las felaciones en do sostenido, el aguinaldo del muerto, la estación del tren de la vida en donde los boletos son gratis, pero llueve y el ferrocarril se moja y la vida se pone húmeda. Este libro es una biblioteca que merece ser desordenada, manipulada, ultrajada, poseída, why not? Este libro es puro amor, puto el que no lo lea.  

Divido en dos partes, Mandíbula y Puto Amor, el poemario es pólvora ávida de estallar, a punto de hacer ¡pum! Quisiera llenar de citas del libro de Emmanuelle estos párrafos que la mayoría de la gente se salta; el análisis profundo por el recto del gusto, pero no lo haré. Es un buen libro, lo digo yo, ¿quién va a contradecirme? Sólo el lector, esa costra que contradice todo cuando de verdad, en serio (y un poco en broma) ha leído.  

Termino confesando algo, este prólogo era otro y lo cambié. Lo hice porque ayer (17/05/MMXXI) casi muero en un accidente automovilístico. Regresaba de Lázaro Cárdenas y el chófer se quedó dormido, la vagoneta dio vueltas y de puro milagro estoy aquí, cambiando el prólogo de Puto Amor. Sentí que necesitaba cambiarlo para curarme de espanto, con una lectura de madrugada, escribir me cura, y con la hora de entrega pisándome los talones, aquí está, este abrazo de palabras para mi amigo, Emmanuelle Brío.  

A leer, que el Diablo se la come.


Caliche Caroma


MANDÍBULA (PRIMERA PARTE)


MANDÍBULA

Tus ojos

fueron cayendo

bajo el sigilo del viento:

fuiste

pasillo de espejos,

cumbre trébol, pies de hombre,

caudal que fuerza

a erigir puentes.

Toro de fuego que habita el pecho,

ojo menguado del ciego          que desahogó su pulmón       en el infierno;

primavera

disparando puntual

sobre cadáveres,

amigo promiscuo                                de llamadas nocturnas

que llega directo         a derramar su savia;

ladrillo,            delirio,             esperma:

tiara lunar desenroscándose en el viento.

Te burlabas de la mirada fija en las costas del porvenir,

de lo obvio de la vida,

de la altiva impaciencia de los hombres

por sembrar

la desnudez de sus palabras

en el jardín                  intangible                   de la eternidad.

Reías de la inspiración en ruinas,

frente a una taza de té,

probando

un postre

apenas acariciado

por las manos del mesero

que esta mañana eyaculó en la regadera.

Reíste              de la fábrica                que devora manantiales,

de las catarinas

apenas             armadas

de instinto frente al depredador,

del sudor del hombre

que somete su vanidad a una jornada

para atragantarse la miseria.

Te sorprendió             el rayo que desdobló la oscuridad,

desmanteló tu risa,

te desmembró.

Soñaste atravesar espejos,

coleccionar                 felaciones de muchachos,

desanudar        tus alas

en paralelo                  con el vuelo de la avispa;

querías crear paisajes

que serían        interrogados y leídos

por oídos venideros

o disolver                    la barrera del lenguaje

que ningún idioma                  puede imponer

ni a los bosques                      ni a la lluvia.

Esperabas                   desvanecer máscaras

y rostros de fantasmas,

ver árboles                  prisioneros del concreto

disolviendo                 su estática translúcida,

sobrevivir                    suicidios, fotografías, televisores,

elencos terribles en congresos:

Todo estrelló con tu mandíbula,

te desmembró.

Torcazas te atravesaron el culo,

ángeles desnudos, mórbidos,              con alas tuertas:

eyacularon en tus labios.

Diríase que se conoce a Dios

por la carne de sus ángeles,

¡PUTO, PUTO, PUTO!

el reino de Dios es el reino de los putos;

putos desmembrados en banqueta,

putos asesinados en apartamento:

—"CRIMEN PASIONAL"—.

Dios no resucita a sus ángeles al tercer día,

no resucita      a la María que sangra

con los senos mordisqueados,

coronada         de hormigas en el río,

no resucita                  a Don Camilo,

ni a don Mario,           ni a Don Juan

cuando se encuentran con el cadáver de sus niñas

que no irán ya a la escuela,

ni resucita       al muchacho    que les giró la navaja

en las entrañas.

Dios no resucita a los amantes putos,

ni a las cabras como doña Susana,

que viven como cabras

y perecen no menos cabras,

maldiciendo                a los ángeles libres,

la cabra, la cabra, la cabra

que se amarró la vejiga al corazón                 con un padre nuestro

y en vez de cortar,

al filo de la oración                 sus grilletes,

mutiló             con un rosario             sus propias patas.

Dios no resucita                                 a los pueblos

que barrió la limpieza étnica              en su nombre

y nosotros                                           no resucitamos a Dios.


¿POR QUÉ QUIEREN CERCENAR NUESTROS LABIOS?

¿Por qué quieren cercenar nuestros labios,

darnos pena de muerte, cárcel, males,

dominar en nuestras manos mortales

e insistir en mostrarnos sus desprecios?

Nos persiguen con miradas ociosas

porque les gusta el caminar torcido

y fingir que su pecho se ha ofendido

por las jotas airadas, poderosas.

Si les excita lo que no comprenden

les camina el cerebro a la locura,

les asusta la excitación. No entienden

cómo un hombre secuestra su cordura,

con la propia calentura disienten:

lo que tanto odian se las pone dura.


AVE MARÍA

Abandonamos tu estruendo, María,

tierra desbordante de flores:

fuego hirmado             en las montañas,

lluvia.

Dejamos tus estrellas              y tu sed.

Tu maíz, tu hoguera y tu frazada

al viento.

Santa María, próvida rosa,

ahora y en la hora de nuestra muerte

renunciamos tus pétalos.


HOGAR DEL NORTE


A ese hombre su hija le devora las entrañas.

La sangre sabe a ciruela, piensa ella,

luego sonríe para mí.

 

Al mismo hombre

la esposa le desprende las encías, los tendones;

el hijo le perfora los ojos con taladro.

Habrá que sacarlos

y llenar las cuencas con semillas,

piensa la hija, mientras limpia la broca:

habrá que sacarlos y llenar las cuencas con semillas

para que recupere las pasiones.

 

Me concentro en la mirada de la esposa

mientras le corta los testículos al hombre.

Me descuido.

Los niños me arrebatan la cámara.


DALE NIÑO, DALE

Con picos plateados y tentáculos dorados

de

rra

mán

do

se

me invitaba a golpearla.

Mi tía, a quien llamaban “solterona”,

miraba desde su ventana,

desenredaba su largo cabello:

El cepillo sube y baja entre sus rizos negros,

ella me mira golpear la piñata. Tal vez piensa:

Dale niño, dale:

Así te golpeará el mundo cuando crezcas.


SUEÑO CON CALAVERAS DE AZÚCAR

Sueño con calaveras de azúcar

sobre lonas en el suelo,

huelo el dulzor del cempaxúchitl,

camino de mano de mi abuela Elvira.

Me gustan sus trenzas.

Ella dice: Pondremos sal en la ofrenda,

agua, mole y tequila para tu abuelo.

Mi abuelo sonríe

oculto tras una cortina de copal,

sonríe porque no sabe que está muerto.

Vuelvo a soñar con calaveras azúcar

y los años se confunden en el sueño

y el sueño se confunde en la memoria.

Cuando despierto

me ha crecido la barba

y mi abuela

desde su tumba sonríe y canta.


UNA CATARINA ME OBSERVA

Estoy sobre un mar de pasto

con las piernas enlazadas.

Detrás de mis pálpebras revolotean mariposas,

cápsulas de recuerdos

estallan y me invaden y yo tiemblo;

se funden en dimensiones

que perpendiculares debieron permanecer y

dónde antes hubo

pestañas, cabello, cejas,

brotan flores.

Una catarina me observa,

soy (y lo sabe)

las mariposas cápsulas que de mí restan

en su pensamiento.


EL CONJURO DE LA TIERRA

I

En el principio concebí el silencio.

Sombras y astros guardianes de la trayectoria eterna.

Ordené nubes, mares y montañas.

Hice surgir hiedras y frutos con semilla.

Llené de especies el océano.

Las especies migraron a la tierra,

les di piernas;

escalaron montañas,

les di alas.

Forjé hombres,

les di sueños y conciencia,

los condené a rodar en el viento y dormí.

II

Se cristalizaron crepúsculos y lunas.

Sucedieron siglos como hombres.

Una mañana desperté.

Vi bosques bañados en sangre,

quijadas colgadas en los cerros.

Mis hijos vestían hambre y seda

sometidos por alguna variación genética del hombre.

¡Enfurecí!

III

Soy tierra baja.

Mis pliegues

los usurparon cerdos orwellianos.

Hablan como hombres

pero son hijos del cerdo,

hinchados y maduros,

listos para el matadero.

Óiganlos gemir,

gimen cuando ríen,

ríen cuando lloran y derraman

nuestra sangre,

siempre nuestra, siempre derramada.

Ríen de la anciana dientes garbanzo,

de su andar meditabundo,

vuelta costales de fruta, vuelta mierda

con su esperanza ordinaria y su rutina de camiones.

IV

Soy tierra baja,

mis pliegues los usurparon cerdos.

Destácenlos y arránquenles las piernas.

Reviéntenles el cráneo.

V

He aquí que invoco a los herederos de la tierra.

A los verdaderos hombres.

Hagan en mí su voluntad

según vuestras armas.


NIEBLA

Ni las larvas hambrientas ni los hombres

se preguntan

el origen de los dorsos

que la niebla desmembró sobre el asfalto.


EXHUMACIÓN

                                ¿Cómo confesarse ante el mundo?

                                ¿Gritando? ¿Articulando? ¿Imaginándolo?

                                ¿Dejándole a otros la tarea?

                                Carlos Fuentes

Son mías las venas exhumadas

que ardieron con el trote de otra sangre.

Mías las voces

que doran el amarillo de las dunas.

Míos los dedos rabiosos

y las vesánicas letras

que se erigen en la niebla.

Me hiere ver el intestino

secándose al sol entre las piedras.

Estoy triste del mundo,

de las preguntas que se ahogan con martillos,

de los parias que duermen en la hierba,

de las madres que lloran.

Me duele la sirena que se tragó el desierto,

el filamento del fósforo que incendió la selva.

Escucho el vuelo del zenzontle:

él también ha perdido la columna.

¿Qué golpe de tétricos dados me despierta

para quitarme la tumba del oído?

No soy ajeno a mí

ni a los globos oculares que escuchan el silencio.

No soy ajeno al musgo que crece en mi memoria.

Quiero irrumpir en pleno duelo,

arrastrarme en los peñascos,

desollar al infame con mis labios,

engullir las espinas como nueces

y llevar el enjambre de mi boca

a los ojos altivos de otros hombres.

Habrá que zurcir el mundo desde sus rincones,

con hilo, con aguja, con más lágrimas.


CÁNTAROS

1

Bajo la luz púrpura caminas               como un buey

con las níveas patas doloridas,

como si por delante llevaras vida.

 

Tienes hambre y sed:

eres joven                   y estúpido.

 

¿Dónde están tus minutos

si no sentados            

esperando órdenes tuyas

en el masivo trepidar de las estrellas?

Has visto crecer al hombre

como un milagro sordo

sediento de asolarlo todo.

 

La lluvia, las flores y las hortalizas

están muriendo

pero tus pies

andan delante

como si por delante    tuvieran porvenir.

 

3

Tu mente

en el terreno taciturno

de una curva extraviada en el espacio,

reconstruye:

las alambradas de Auschwitz;

brazos y piernas se condensan

ante las puertas de la paz,

en Tiananmén;

voces desfilan sobre pies desnudos de obediencia:

Palestina, Tlatelolco, Iguala, Bucarest,

el viento palpita sobre la muchedumbre.

La sangre brota de tus labios

como la palabra incierta

que cercenó con machete a medio millón de Tutsis en Ruanda.

México, 1901,

por el pecado de bailar,

42 homosexuales

son detenidos y humillados,

sólo uno es closetero de alcurnia,

yerno del presidente, es liberado,

41 pervertidos, difundirán los periódicos,

fueron atrapados en redada.

Camagüey, 1965,

en la escala humana castrista

los homosexuales son seres inferiores,

peligrosos para el sistema, documenta Reinaldo Arenas,

irán a campos de concentración conocidos como UMAPS.

Nueva York, 1969,

del jardín clausurado de tu corazón

brotan las voces humilladas de Stonewall.

Siempre seremos capaces de peores atrocidades,

apunta Arendt,

la historia, la historia lo ha demostrado,

agrega, lo peor está por venir.

 

Escala el monte de periodistas mutilados,

úngete con sus órganos y sangre.

Vomita el mundo.

—Yo también vomito el mundo

porque la vida se me inscribió en el pecho

y descuartizó el silencio desde mis adentros—.


LOS NIÑOS DE IGUALA

Arribó pronto el fin del mundo

para los niños de Iguala.

No los resucitó Dios al tercer día

ni detuvo el diluvio

en el rostro de sus padres.

No reirán más. No comerán ciruelas.

No verán nacer el sol.

No recibirán flores en sus tumbas.

No besarán a su padre y a su madre.

Arribó pronto el fin del mundo

para los muchachos de Iguala.

No dejes de invocarlos. Nómbralos.


CARÁMBANOS

No quiero más carámbanos

enviados por la Reina de las Nieves

a mi corazón puto.

No quiero lamer carne congelada

ni esos frutos carentes de semilla

que uniforman el pecho de los hombres.

Corre el tiempo en reversa:

el mundo se estrelló sobre el basalto;

ahora flotan zombis

idénticos, uno de otro, en el súper;

esta noche irrigada por Abril

con risa de la Reina de las Nieves.

Y temo ser un zombi

con cristal de hielo en el corazón

y mercurio en las venas.

No quiero estar infecto de zozobra

mientras el reloj delira en reversa

y mi pecho palpita más que nunca.


LOS LABIOS DEL REY

Se desdoblan mis ojos

en la tierra pigmentada

de Aguas Blancas.

Crepitan cuerpos.

Balas, como astros

obedeciendo al sol, divino Rey,

ascienden y estallan

en la profundidad de las cabezas;

su vuelo dobla, desdobla y redobla las campanas.

Llueven sobre el pasto

(rojas jugosas indiscretas)

granadas-ciruelas machacadas,

su perfume base pólvora

se desliza entre los cuerpos.

A estos hombres les mutilaron el lenguaje.

Las armas se hilvanan a los cuerpos de los indios

para SEGURIDAD del Rey,

del puto Rey.

—Esas serpientes lo buscaron— proclama el mandamás.

La policía decora con armas los cuerpos

como si fueran las armas cempaxúchitl.

Nadie se cuestionará las flores

que fueron reemplazadas esa tarde.

Es 1995. Los labios del Rey son los labios de la muerte.

El Rey gira los labios a la Parca

y manda:

bésalos, amada, bésalos.


El CORDERO DE KAFKA

A Franz le regalaron un corderito.

El padre de Franz le dio un codero,

un cordero divertido,

un cordero que maúlla.

El cordero fue la mejor parte de sus días,

con su ayuda

Franz escribió historias extraordinarias, quizá

gracias a los rasguños en las manos

de aquel peculiar cordero.

Mi cordero, mi cordero, mi cordero,

yo también tengo un cordero,

Kitty, es el nombre de mi cordero.


EL CABALLO DE TOLSTÓI

-Mío, mío.

Repetían los hombres desesperados.

-Mío, mío.

Pasó por decenas de manos el caballo.

-Mío, mío, mío.

Seguían repitiendo los hombres.

-Mío, mío, mío.

El caballo debió sentirse como una mujer.

-Mío, mío, mío.

Repetían los estúpidos hombres.


TRAVESTI

De un golpe me sorprendió:

un ave, pasto y gusanos.

Trepaban ardillas en árboles,

respiraban personas

como si el ave no fuera,

como si el ave nunca hubiera sido.

El pájaro esbozó versos en el aire,

su plumaje yace sobre el pasto.

Esta ave

es desdibujo honesto, irreversible

de tus manos.


PUTO AMOR (SEGUNDA PARTE)


EN MI CABEZA ESTALLABA HYPERBALLAD

I

Mi amado y yo vivimos en una montaña. 
Una mañana yo arrojé las tazas al vacío,
arrojé platos y cubiertos, todo fue en vano.

Mi montaña era más alta que el Atlante.
El mismo Olimpo, 
'aun falda suya ser 
                   no merecía'; 
las nubes, 
apenas densa niebla, 
en mi montaña.

II

Tú 
dormías, 
sin intuir en tu sueño,
que yo arrojaba 
los trastes
al vacío
y en mi cabeza estallaba Hyperballad.

III

El destino bosquejaba 
el estruendo de nuestra caída. 
Los envidiosos dirán que el estruendo
no se puede bosquejar, 
sus calumnias dirán que mi amado
nunca estuvo conmigo en la montaña.
Pocos entenderán
que en mi cabeza estallaba Hyperballad.


BESO DE JAZZ 

1


Déjame desanudar tus labios,
darte un beso de jazz por las mañanas,
saber si engrosará tu voz
o cambiará el sonido de tus pasos.

Voy colectando nenúfares de tu tristura
sin convertirte en jardín,
sin convertirme en jardinero.

2


No subestimes mi amor 
ni las huellas de la lluvia.

El tiempo
grabará en nuestra piel vestigios
que nos harán irreconocibles en retratos.

Al final del viaje, amado mío,
sabrás identificarme.

REY DEL MUNDO

he llorado contigo, benjamín,

cada día, cada noche

desciende tu voz espléndida,

dictándole cenizas

a mi iracundo vientre.

son míos tu nombre,

tu boca, tus caminos,

tu oscuridad de plomo.

llueve en mi lecho

una sequedad de arena

desde mi corazón infante.

he llorado contigo, benjamín,

por formar cementerios

a tu paso.

niño de otoño,

gobernador del mundo,

hermano invierno.

como si fueras real,

eres todos los hombres

pero todos los hombres no son tú.


desciende al hades

rey del mundo,

arráncame de las pálpebras la muerte.


GEOMETRÍA DE LA ILUSIÓN

El amor es una puerta,

llamas,

asegura y aprisiona sus bisagras,

en ella, tus palabras estrellan

como pájaros,

llamas

con impaciencia de infante

llamas

y tu mano sangra.

Te retiras y gira la perilla,

las bisagras se desdoblan,

vuelves los pasos,

atraviesas por la puerta

y nada.


DIEZ MIL BOCAS

Digo te amo

y cada mañana significa algo distinto.

El amor vive, crece

y se aproxima hacia la muerte.

No soy sin ti, pero, ¿lo he sido?


LA FE DE MIS HUESOS

Si al abrir el pecho pudiera,

sacarme el puntapié,

la sarna, el odio,

la envejecida melodía de ti.

Si al desdoblar los veranos

pudiera

escupir mis entrañas,

desenvainar el sol que galopa por mis venas,

recuperar la alegría que amedrentaste

o consumir la sombra como un boleto del metro.

Si pudiera arrojarte de mis labios,

arrancarme la carne que te ciñe,

asesinar el hambre de tu sexo.

Si al invocarte pudiera,

al menos sangrar a Dios con mi tristeza.

Si pudiera nombrarte

y te vinieras.


PUTO AMOR (MY MAN)

A Billie Holiday

Pero ser del mundo es no ser de nadie.

Justamente.

Este hombre es mío y también es tuyo,

de los sacerdotes homosexuales

y de los adolescentes

que fantasean con su culo

o lo imaginan erecto.

 

Este hombre es del mundo,

es libre para ser del mundo

no seré su jardín

y no será mi jardinero.

 

Si él no fuera del mundo

él no fuera mi hombre.


EMMADRAMA

El muchacho en mi boca

tiene un sabor a cloro que me vence,

lastima como roca,

es un cardo furioso que florece

con la ausencia tajante de su vida

y la tierra que mana de mi herida.

¿Por qué me dejas, entre

tanta agua, de tus besos olvidado:

evitas que te encuentre,

cuando mi pecho pende de ti anclado

y me diluyo con mi amor errado

pues no me sirve ser tan obstinado?

Más allá de lo agudo

de saber cuánto siempre me mentiste

y aún tras el adeudo

de cómo lentamente me rompiste

no me pesa este mar incandescente

pues nació de tus labios en mi frente.

No regreses los ojos

a la orilla del mar mientras desborda

con todos mis enojos

porque la dicha se demuestra sorda:

no quiero retrasarte en la jornada,

tampoco quiero pena en tu mirada.


ÁRBOL EXÁNIME

Rompe con el puño una ventana,
abre tus ojos,
los cristales astillan como dudas.

¿Estás ciego?

Coge cristales con la mano,
apriétalos, ponlos en tu lengua,
trágalos.

¿Conseguiste sangrar?

Regurgita vidrios en tu cama,
revuélcate entre ellos, cruzarán tu piel;
que invadan tus pulmones.

¿Respiras?

Ya entiendes pues la raíz del árbol.


ORIÓN

Habla conmigo un lenguaje

parecido a la música de orquesta.

Se recuesta en mis piernas,

su ronroneo compone sinfonías

más hábiles, hondas y espesas

que el hormigueo del sol sobre la hiedra;

me mira

con tristura

como compadeciendo mi frágil condición humana.


EL BESO NEGRO Y LA CAGUAMA

Después de una caguama

tu lengua destempla la oscuridad del ojo ciego.

Látigos de saliva fluyen libremente

en los linderos sedientos de tu amado.

Los pétalos de los labios negros

tienen, definitivamente mejor sabor

después de una caguama.

El sabor acre eriza tu piel unos segundos,

pero el amado te endulza el tacto ciego.

 

Cabalgas con urgencia en la arbolada

hasta que gélidos campanarios gimen.

 

—Novio, novio mío:

vine a profanar la hiel de tu simiente.

—Silencio.

Un ciego se está mutilando con un rezo y

«qué culpa tiene el acero del mal uso de la mano».

 

Una caguama

facilita la noche de la espera,

anuda lujuria a la punta de la lengua

y aviva brasas a cuatro hombros

convirtiendo aletargados párpados en cómplices.


SOLAR

No es nuestro el gobierno solar

que validó la comunión entre los árboles y el suelo

ni es nuestro el beso a contra sol

ni los monólogos ni la codicia.

 

Si nada es nuestro

¿por qué ser libres nos mutila?

 

Llueve

desde el ardiente silencio de los hospitales

y nada es nuestro

ni el clamor ni la envidia ni la carne

ni la miseria que va pudriéndonos las venas.


EL PEZ  DEL HADA ORIANA

1

Como Oriana tuve un pez

que no era mío

pero era mi pez.

Me miré en su lago,

reconocí mi belleza en su zalamería.

Mi pez, mi pez,

yo tenía un pez,

como si fuera mi hijo

pero era sólo un pez.

Creía amarme a mí mismo

pero amaba enaltecer al pez.

El pez, el pez.

Cuando el agua no fue suficiente para saciar su sed

abrí mis venas y lo llevé dentro por siete años

—Como si hubiera roto un espejo—.

Un día no soporté adentro

el pez de vidrio retorciéndose en mis entrañas,

lo arrojé al fuego y lo escuché arder

como una madre oye crepitar a un hijo.

2

Mi pez, mi pez.

Ya no viajaría conmigo ningún pez.


CIANURO 

 

Porque en mi cama dejaste serpientes húmedas,

tenaces,

porque echaste sal en mis ojos

cuando enfrenté tus labios,

su artillería de metal que atraviesa el aire

para cercenar el mundo.

Eres la pátina y el polvo

calcinándome los huesos.

Contigo entiendo el odio.

Tu nombre provoca asfixia y engendra estos versos

que se estrellan en mi mandíbula.


EL ORDEN DE LA SOMBRA

Fuiste de niebla, de piel sin retorno,
tal vez la mano ebúrnea de la noche.
Tus dedos se mezclaron con la sombra
y en ti perdió sus óxidos mi sangre.

Me resta, de tus labios, esta lluvia
acortando el calor de mis zapatos.
Me resta, de tu espalda, el filamento
que desborda de fiebre mis arterias.

Estallas y me invades y yo tiemblo
y quiero sujetarte con mis huesos,
pues carezco de fuerza y de materia
para ceñir la esencia de tu nombre,
que ulula, tan constante en mi presente
y deconstruye el orden de la sombra.


ALBA

El colibrí sube, baja y desata el sol.

Un lenguaje anónimo circula de mis brazos a mis piernas.

Mis labios aspiran el alba que mana de tu cuerpo.


MEDIODÍA

Así tiritan las flores en la boca de la primavera,

se tuercen, se yerguen,

se desprenden de la lluvia.

Así tiritan las flores cuando miro en el campo interminable

el filo de tu sombra, el agresivo andar de la libélula.

El sol no asistió a este mediodía

en que anclo mi corazón entre las piedras

y ruedan las piedras en la exósfera.

El sol no asistió a esta ceremonia.

¿Y si temblar es mi lenguaje, mi manera

de convocar tu voz en el silencio?

Estoy mundano.

Estoy tuerto de mirarte

entre el vapor de los trenes que no avanzan.

Comprendo en mi revólver:

el mundo se fugó con tus zapatos,

me sobra de nieve hasta la espalda

y traigo el cansancio en plena sangre.


ÚLTIMO VAGÓN DEL METRO

Sala de concierto

                          (a dos minutos),

donde dos violinistas derraman

lentas lágrimas de engrudo.


EL MENSAJE EN LA BOTELLA

Sucede que a veces extraño los pájaros en mi cabeza,
salgo al bar de noche, busco amor en un hospicio 
e imagino las estrellas que en mi ciudad no me miran.

Sucede que cuando digo mayo,
por mis labios 
pasa la sombra de cada uno de los poetas.

Sucede que pienso en puertas calcinadas, 
pongo mensajes en botellas 
y los arrojo en una alcantarilla.

Sucede que río de mi infancia y de mis ilusiones desmedidas.
Sucede que imagino unos ojos que nunca existieron
y la historia de amor de unos conejos (que tampoco).
Resulta que muerdo manzanas envenenadas,
las noches son calurosas,
bailo solo en mi cantina.

Sucede que me convierto en un tren colina abajo
directo a colapsar en los basureros urbanos.

Soy un mortal que sale de casa
buscando y aceptando ser descuartizado.

Aquí estoy pensando en una manera de reír,
en alguna forma de caminar
y en un callado silencio que tal vez no cruzará por aquí.

Algunas veces vuelvo a casa solo,
me recuesto en mis cenizas
y abrazo mi propio pecho.

Otras noches vuelvo a nacer, me desnudo y comparto el desayuno 
mientras los meses, los idilios y los besos      sobre mí
me recuerdan que voy rumbo a la muerte, y yo

me pregunto si  ha nacido, 
si en algún lugar alguien me espera
y me hablará

del color de los ciruelos

mientras derrama el alba líquida en mis labios.


CRUISING

Desvisto mi cuerpo,

hombres algunos también lo hacen,

deslizan sus labios en los míos,

mis dedos recorren su azafrán,

sus ópalos mi carne.

Por la mañana

el viento arrastrará los pétalos de esta ceremonia

que se repite cada noche en este parque.


LOS CARACOLES

Volví a desdoblar la noche,
salieron caracoles de su manto,
brillaban al viento como soles diminutos,
aceleraban las horas, enlazaban amantes.
Eran también estrellas

los caracoles,
desmembraban el cielo con sus rayos.
Eran lentos y destejían las piedras con su luz.
Atravesaban mi jardín en silencio

defendían su patria, 
su hogar verde, gris, yerto.


EXCLAMACIÓN DE APOLO

Yo os invoco: voz del trigo,
patas de cabra, beso de sal.

Yo os invoco, 
padre de los amaneceres, hijo del Olimpo,
amante de Jacinto, 
creador del crimen de Faetón.

Yo os invoco, Apolo, 
padre del fuego,
redentor de la lluvia y de las raíces humanas.

Te llamo desde mis córneas,
desde mis omóplatos y mis naufragios. 

Llamo desde la arena de mis montes,
desde mis gélidas articulaciones.

Ruego desde el templo de mi carne, ruego

por tu amor homosexual hacia Jacinto,
descongeles los labios de mi amado
para que vuelque sus pasos a mi tierra
y disipe de mis ojos esta niebla.


LOS AMANTES

De embarcaciones que se hunden,
de pilares que se desmoronan, 
de geometrías familiares
e impulsos en exceso,
surgen
los amantes;
vienen del reino del café
para enterrarnos vivos,
para sacudirnos las esquelas,
casi para dormir con nosotros,
vienen, se vienen, vienen
a desnudarnos y a dormirnos.

Como la medicina,

los amantes mienten, engañan, hacen trucos;
también nos curan con su voz,
nos llenan de placer y de cordura.

Vienen los amantes,

nos inundan sin alerta, como el cáncer, nos penetran.
surgen del coraje, de la destrucción, del ímpetu sexual;
nos invaden, nos muerden, nos destazan.

DESORDEN

I

Si digo universal digo desorden. 
Desorden es saber de espinas o de sueños
y reconocerte en las huellas la lluvia.

Desorden es sorprender 
una parvada de aves ebúrneas 
mientras algunos millones de personas
sólo ven a más personas en un vagón de metro.

II

Somos presos de la arquitectura,
de la papelería y los ornamentos de oficinas,
por ignorar nuestra historia,
por vilipendiar la voz de los recuerdos.

III

Desorden son dos colibríes saliendo de una jaula, 
juntos, sin interrumpir el vuelo, uno del otro.
huyendo de la universalidad del hombre
que desayuna, come y aniquila;
es juguetear bajo el sol, sobre las piedras
y acariciar un cuello y una mano
y saborear unos labios decididos.

VERSOS DE UN AMOR ADOLESCENTE

I

Tú te marchabas

y yo era muy joven.

Por supuesto,

la vida se fue con mi sollozo,

                              el mundo cambió.

Era la madrugada.

Mi frente perdió la sombra de tus manos.

Busqué el fruto del olivo

para iluminar el mundo con candiles,

pero el olivo estaba seco.

Tracé círculos de polvo

en la enramada de los árboles

para negarme a tus palabras.

Todo fue en vano.

Yo era un asno,

un oído sordo,

un ojo eludiendo las estrellas,

una sílaba negra

que no atraviesa sus harapos.

Me derrumbaba de vida.

¡Un asno, un asno, un asno!

Nosotros inventamos

el golpe de las palabras que azotan la sangre.

Desenredamos el trueno de las nubes

con airadas caricias.

Se derrumbaron

las calles amorosas donde fundimos los labios,

y la cortina de lluvia que unificó nuestros anhelos.

Se derrumbó el asno

que descendía hasta tu vientre

desde la geografía de tu boca.

Yo era un oído sordo.

No comprendí tu piel,

sólo escuchaba los resuellos

de mis pulmones urgentes de ti.

Oí tus pies caminando al infinito.

Oí nuestras manos compartiendo los sudores

y la demencia fluctuando de hombro en hombro.

Partiste con tu arquitectura

en la hora más fecunda de tristezas.

Era de madrugada.

Necesitaba un culpable

y culpé al mundo.

II

Tú te marchabas

y yo era muy joven.

Por supuesto,

la vida no se fue con mi sollozo,

y el mundo

tampoco cambió.


AMAR ES UN INVERTEBRADO

Amar es un invertebrado.

Caminos, nubes y montañas

se nos estrellan en la garganta.

La luna nos tritura la espalda,

nos revienta de un golpe el cráneo.

Amor son las huellas de la lluvia

que no miramos a ciegas ni tocamos.

Carne de olvido, carne

los amantes

ni se procuran ni se alejan ni se abrazan.

El amor es honesto cuando es cáncer,

te invade los pulmones y es ponzoña,

te inunda las arterias,

te muerde, te decapita, te destaza.


LAS HERIDAS DEL PECHO

Las heridas del pecho también sanan con sal.

Aun la herida más fina,

la que te usurpa el aliento,

termina por desmantelarse.

Por eso inundé mis grietas

con la savia de los hombres.

Las heridas ya no permanecen conmigo,

arriban y se desvanecen como nieve.


POETA

No quiero verte sentado en la baranda de las formas

ni que seas artista que niega su instrumento.

¿Quién eres Halcón del paraíso

que desanudas al hombre de sus islas?

Ave de horas nocturnas,

inflamas al sol ardiente con tu canto,

estallan granadas en tu pecho.

Mira la fresca hierba durante la tormenta

y la falsa firmeza del árbol sin el sol.


ANIVERSARIO

Éramos un concierto de ubérrima sombra

y nos crucificaron en tablones púrpura.

La noche nos arrancó los párpados:

se hizo la tormenta:

La luna nos mutiló.

El pánico nos tornó ceniza.

No hubo última cena,

ni vino del relámpago

ni pan del granizo.

Aprendimos que el agua se contrista

con el crujido de la noche.

Aun cuando atrancas la puerta

y niegas el vértigo.


CANTAR DEL GATO

No pondré más palabras en tus labios,

no quieres pronunciarlas.

No voy a ser guisante.

No deseo forzar tu mandíbula.

Te oigo cantar ese disco maldito,

te conozco, amado mío,

no digas que lo sientes,

el amor fue granada reventando.

—Tú en tu silencio

y yo en mis labios,

y una cerveza

entre los dos

forzando tregua.

Yo en mi silencio

y tú en vinilos

con el montaje

entre los dos

hilando vidas. —

No habrá más versos

tontos, no harán falta,

seré tu amigo, hermano.

No te complicaré

desgarrando mi piel sobre tus muslos.

No besaré tus labios de basalto.

Ya no seremos cómplices.

No serás más mi amado.

No beberé de ti ni tú de mí.

Tendrás tu enfermedad, tendré la mía.

No quiero enfermarte más,

nuestro fruto en vilo

fue un gato destripado antes de aullar.


LAS HIERBAS MEDITERRÁNEAS

Se ha roto el frasco de hierbas mediterráneas

salvia, orégano y mejorana

han quedado esparcidas en el piso.

El frasco lo compré una noche

(a unos metros de la que era nuestra casa),

esa noche

preparé galletas con queso de cabra para ver The Walking Dead

y fuimos felices.

Al mezclarse las hierbas en polvo con el cristal del frasco

deben ser bien barridos los restos de la habitación

sin omitir limpiar con agua el espacio negro entre mosaicos

así

las hierbas

no echarán raíces

en la nueva casa.


ABRIGO

Una mañana limpiarás con alcohol tus espejos

(el alcohol es bueno para limpiar espejos);

moverás hombros y omóplatos:

sube, baja

(en hombros y omóplatos anida la tristura).

Una mañana

recordarás pelos de gato

pegados en un saco negro

(los pelos de gato son cartas de amor);

recordarás cambiar el conector antiestético

y mal pintado

(la falla estética es más grave que la disfunción).

Una mañana

saldrás a tomar el primer sol

(lo sentirás rasgar tu córnea);

trabajarás con tu columna,

te hace falta

(y es placentero acomodar los huesos).

Una mañana cantarás porque cantar es divertido

te mirarás en los espejos que limpiaste,

acomodarás tus lentes, te tallarás la oreja,

beberás un vaso con agua

y saldrás a la calle con abrigo.


LECCIONES DE ISABEL

A Elena Garro

Vestida de rojo y noche 

buscas al General Rosas.

Los indios siguen colgados,

vuelve la risa de Julia,

alguien persigue palabras,

tu amor toma forma eléctrica:

Francisco quiere abrazarte porque siente vergüenza

pero sólo es estupidez.

Las piedras se mueven solas:

se puede permanecer vivo y continuar siendo piedra.


SUEÑO CON JEZABEL

Jezabel no quería envejecer y yo tampoco.

Me casé con ella

porque era hermosa y su especie era humana.

Jezabel, Jezabel,

cuéntame todo:

¿cómo te perdiste

en el bosque,

niña?

¿Cómo llegaste

a la estación de radio?

¿Te perdieron

y olvidaron tu nombre?

¿Dónde celebraste tu cumpleaños

por vez primera,

dulce Jezabel?

¿Quién te arrancó las venas

de la carne

y devoró la sangre de tu pecho?

Jezabel

¿aún continúas viva,

si digo tu nombre...

escucharás?

DULCE NOVIEMBRE

...que conseguiste matarme
mas no pudiste vencerme.

Sor Juana Inés de la Cruz


Tristán no confía en Isolda, 
Orfeo duda de Eurídice, 
Karenina destruye a Vronski, 
Paz asesina a Garro, 
Kemal subestima a Fusün,
Wotton traiciona a Wilde, 
Daisy aniquila a Gatsby,
Julia petrifica a Rosas,
Rosas petrifica a Isabel,
y Tú, amigo mío,

«que conseguiste matarme
mas no pudiste vencerme»,

te inclinas sobre mi piel morena,
que es una página en blanco,
encajas en mi estómago una daga,
pronuncias la primera, la segunda,

la tercer letra de mi nombre,
«tan bonito»
y dices, como tocado por la Reina de las Nieves,
dices, dices, dices:
No hagas dramas.


TARAXACUM OFFICINALE

Repartes abrazos bañados en sal,
sal de sangre de tus muertos.
Los cargas en tus ojos,

en tus manos,
en la curvatura de tu labio;
llevas tus cadáveres

en el sudor, son tuyos,
manan sed insaciable,

saben a mar,
sal de mar fluye de ti.

Artillería marina son tus brazos,
roca afilada tus dedos,

tus brazos de sal mutilan, 
rebanan pálpebras y globos oculares.
Golpean mandíbulas,
mezclan todas las sangres de tus muertos.

Rey Midas de la sal,

ahora soy Diente de León,
tú abres los brazos y yo
me esfumo al primer soplo de tus pálpebras.


VAPOR

Entre las manos de los astros te amaba

sin comprender la dirección del viento,

ni el sol sin nombre de tus ojos.

Amé hasta tu muralla,

tornaron en otros labios tus mismos labios.

Sentí colapsar la fascia de mi cuerpo

y vine a este lienzo

a moldearme entre los hombres,

a curarme con su savia,

a diluirte, a diluirme,

a diluirte.


† † † EL ROSARIO † † †

¿Pozole andabas?

Corundas actrices.

Ana Blondie

APOLÍTICO. Al gato no lo envenenan sin salir de casa.

POETA. El que desdobla con campanas el silencio.

SISTEMA. Frágil.

SOLEDAD. Grindr, acceso ilimitado.

BAILAR. Ejecutar compases con brazos y pies para revolucionar el mundo.

VIH. Más vivo que nunca.

OBVIA. Bonita.

ACTIVO. Que la tiene bonita.

CHACAL. ¿Dónde?

CHICHIFO. ¿Cuánto?

SEÑORA. Porque me doy mi lugar.

MISÓGINO. Porque pendejo.

GAYMER. Uno al año.

BUKAKE. Justo ahora.

POQUIS. Las Regina.

LACTOVAMPIRO. Porque wawera.

WAWERA. Sin dientes.

BOQUETONA. Experimentada.

HORCHATA. Urgente.

INTERSEXUAL. Que se las puede.

SOLA. Porque bonita.

CASADA. Por metrera.

FAMILIA. Elegida.

FEMINAZI. Misógino.

FEMINISTA. Se subleva ante la maldición de Eva.

MACHISTA. Véase misógino.

LIOSA. Las liosas nunca envejecen.

TORTILLERA. Aliada.

BISEXUAL. Uno que otro.

AMOR. Puto amor.

MALACOPA. Todas tienen su día.

HETERONORMADA. (Del hetero- y sexual). adj. Dicho de una hermana que (según) parece buga.

BUGA. m. desus. Que practica heterosexualidad (a veces). || 2. Que en ocasiones puede ser inter.

TRANS. Que se encontró en sí.

POLIAMOROSA. La que comprende el mundo.

PUTA. (De or. Inc.). f. Triunfadora.

VESTIDA. Carnala, hermana.


QUE NO SUCEDA SIN MÍ

Tras mi muerte, amado,
que no suceda sin mí el atardecer,
porque si no riera más
y no pudiera leerte ningún verso;
si no pudiera mover la mano
para atrapar la textura de la noche;
si mis pies, uñas y dientes
entraran en comunión con los árboles y el suelo.

Voy a sonreír desde tu rostro,
a leer Rubaiyat desde tus ojos
y a respirar, mientras tú duermas, de tu sueño.

Seguiré sentado a la mesa, junto a ti,
probaré el pan,
la lluvia, los soles y la tierra
desde ti.

Que no suceda sin mí el atardecer
porque mis besos, amor mío, habrían sido en vano.


LO QUE FUE Y FUISTE Y FUIMOS

...que nadie, nadie creerá el incendio.

Sor Juana Inés de la Cruz

Y que todo

lo que fue, fuiste, fuimos

desbarrancó sobre la nada,

amado;

lo que dije,

dijiste, callé y callas

rotuló

silencio en nuestras memorias.

Nos condenaron por homosexuales:

tendrás

derecho al sexo sin cadenas

pero nadie creerá

tus palabras

si te enamoras

de hombre mente y alma.

Que nadie, nadie creerá el incendio

si no quedan

muertos a nuestro paso:

y quedarán

cadáveres de gatos,

quedarán

azaleas y geranios;

los envidiosos

dirán: “fue el otoño”,

y que no fue

lo que fue y fuiste y fuimos.


SUEÑO CONTIGO REY DEL GLAM

Juzga a la polilla por la belleza de su vela.

Jalaludin Rumi

1

UuhUuhUuhUuhUuh,

UuhUuhUuhUuhUuh,

UuhUuhUuhUuhUuh,

Uuh, Ooh la la.

Se me atravesó el vagón de la claridad,

gritos pasto brotaron en mi lengua.

Tomé la cuchara de madera que dormía

incluso más que yo en el piso,

y batí la cacerola de mis sueños como una bruja,

porque bruja soy de las peores, de esas que limpian.

Abrí mis receptores a un último sueño colorido:

una favila de ti esperaba, y en medio del sueño,

en una última noche de nuestras mil

escuché la voz de Nina:

"Mi amado sólo me mira a mí",

lo canta Nina a mi oído y yo...

OohOoh la la,

canto en la madre tierra

pues me alimenta y en precio

la tierra con mi canto he de alimentar.

OohOoh la la,

OohOoh la la.

2

Alimenta a la tierra que te deja estar,

libera tu soplo de vida,

alimenta el flujo de mi sangre, dulce animal.

Aliméntame

con canciones de Mahalia Jackson,

aliméntame

con los fuegos artificiales de tu voz,

o si tú prefieres aliméntame con diamantina.

Ali AliAli,

Ali AliAli,

Ali.

Aliméntame,

aliméntame con Goldfrapp,

aliméntame con Morrisey, New Order o The Cure.

Aliméntame

con la uña mejor pintada de tu pie,

con el polvo de tu zapatilla de cristal.

Sacude tus plumas al ritmo del Gospel

con tus pasos: Ooh la la.

Aliméntame

con tu pañuelo robado por el viento.

Aplástame

cual jacaranda gira en tierra,

arrójame, ruédame, apágame,

que tan alto honor no alcancen tantos.

3

Ven corta, cielito lindo, sin lastimarte,

Ooh la la,

porque estás dentro,

OohOoh la la.

El animal inclina el cuello ante su Rey.

Serpiente emplumada del 73,

Rey Midas de la Sal, Rey Midas de la Hiel,

canta conmigo: Ooh la la.

La voz de la tierra vas a liberar.

4

Vacía el vendaval de tus pulmones en mi templo;

escúpelo, suéltalo, fráguame,

con tu danza inaugura la fertilidad.

Pon tu tacón en la parte de atrás,

OohOoh la la, OohOoh la la;

saca mi corazón como Zemmoa

y con sus latidos, ya sabes lo demás.

Canta

Ooh la la,

OohOoh la la.

Mi personal viacrucis de Fangoria fue hecho junto a ti,

sin embargo

de las piedras de los cementerios,

Ooh la la,

del cementerio nuestro,

OohOoh la la,

gardenias, violetas y geranios brotarán.

5

Para alimentar las flores sepulté el cadáver de un perro

y fueron tan bellas las flores,

esas flores que no fueron tocadas por tu andar,

y yo me dije,

o lo creí decir, o no lo dije,

si flores tan bellas brotan de un cadáver,

no imagino los manglares

que brotarán donde mi amado pose su labial.

Baila, báilame con tus omóplatos, dulce animal.

Agita tus plumas, cisne negro, Ooh la la,

derrama diamantina rosa. OohOoh la la,

desármame con tus ríos de vesania al despertar.

6

Te mereciera Bowie

y está muerto.

Te merecía Lorca

y  está aún más muerto,

yo tuve tus palabras,

por ti fui fundado, sitiado, conquistado

y engalanado para recibir tus besos.

¿Qué puedo decir, cariño? The Winner Takes It All.

Ven, ven,

ven, ven, ladronzuelo, ven y corta,

corta te imploro, corta, corta,

corta ya.

Degüella al siervo ante tu altar.

7

Inúndame con tus recuerdos, cisne negro.

Déjame contener tu amarga sal.

Ooh la la,

OohOoh la la.

Derrama diamantina en nuestras noches,

hónrame con el bosque de tu voz.

Me estás vedado tú, Serpiente emplumada, dulce animal.

Hoy como nunca me cantas y me entristeces,

en este sueño en el que estiras tus guantes negros

y vuelves los ojos, y son coquetos

cuando por sobre el hombro te evoca mi mirada.

Ooh la la,

OohOoh la la.

8

El más grande Emperador

ante ti es nada:

sus riquezas, joyas corrientes

ante las mariposas de tu hablar.

Rey Midas de la sal, Rey Midas de la hiel,

en el cementerio fuiste herido, herido

y como al siervo que llora, en mis brazos te sané.

Hoy tu indiferencia y desprecio me saben a miel.

9

He visto postrar su níveo cuello al Rey del Glam,

conozco la melodía,

Ooh la la,

sé de memoria las delicias de su hablar.

Pueden haberlo visto riendo en la entrada de un bar,

con su camisa rosa pálido o a lado de un chacal,

pueden haberlo escuchado cantar Flans o contar

las mil y una noches

en la cueva del niño Jesús.

Quizás

habrán vislumbrado su aura

en la niebla de un parque

o en las siluetas del vapor.

10

Ali Ala,

Ali,

Ali animal,

aliméntame de tu obtusa oscuridad.

Ali Ala,

Ali AliAliAli,

Ali Ala,

Ali,

aliméntame.

Tu obnubilado canto me hace crepitar.

Devora mi entendimiento

con lavandas mojadas por la lluvia

y con tus dientes desorbitados

desatornilla mi curiosidad.

OohOoh la la,

OohOoh la la.

Patas de cabra, cola de conejo,

huele de noche, diente de león,

vas cayendo en tu propio hechizo

Rey del Glam.

11

Reyes de Oriente y Occidente

de cinturón mal ceñido te sirvieran.

La frente de Venus

(cuyas glorias cantan tontas aves

como si otro mañana no sirviera),

sería en su esplendor ebúrneo, apenas

densa niebla en las puntas de tu fleco

mecido por Ehécatl en espiral.

Ante tu frente Aurora se agachara

y escondiera presurosa la mirada,

que el solo brillo de tus labios

opacara las glorias del Olimpo, todas,

Rey del Glam.

12

Serpiente alada, canto a ti

para que agites tus uñas

y tus plumas de colores,

para que te derrames con tu gloria diamantina:

OohOoh la la,

OohOoh la la.

Te amo no por Diablo

sino por las delicias de tu hablar.

OhhOoh la la, OohOoh la la.

Así que amigo mío, cómplice, hermano,

alimenta a la fieracon tu sal.

OohOoh la la,

OohOoh la la.

Aliméntame con tu cántico al jadear,

Ooh la la,

OohOoh la la,

conozco el rito.

Ali Ala,

Ali Ali Jan Dro.

Ali Ali,

Jan,

Dro.

Adormecea la fiera, Rey del Glam,

y con tus labios carnosos házme tiritar:

sopla la flauta del carrizo,

conozco tu región más animal,

si me acercas ala muerte siempre hay más.

Dulces son tus furias en mi piel,

agita un poco, agita, agita más.

13

Agita tu lengua resbalosa

y chúpame las pelotas, Rey del Glam.

Ra

      Ra

             Ra

¡Ra Ta Ta!

¿Se ha atragantado el banano el Rey?

OohOohOohOoh ,

OohOoh la la,

OohOohOohOoh,

OohOoh la la.

14

Degolló al cordero el Rey.

La diamantina se derrama:

"¡Electricidad! Cuando tú me..."

Tocan alarma ya los emplumados bélicos clarines.

Ooh la la,

OohOoh la la.

Huyen las sombras presurosas,

refulge el padre de la luz ardiente.

Dejo la cueva de Chucho, el niño Jesús,

se rompe la Burbuja, es de mañana,

la miel mana de mi aliento, escurre por mi cuerpo,

el mundo me ilumina, y comienzo a despertar.

OohOohOohOoh,

OohOoh la la.


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